Nutrición parenteral neonatal
Las tres guías internacionales vigentes en nutrición parenteral neonatal (NPT neonatal) a la fecha son ASPEN (2023) (1), NICE (2020) (2) y ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN (2018) (3); integran evidencia contemporánea, como ensayos clínicos, revisiones Cochrane, metaanálisis, para ofrecer una síntesis clínicamente utilizable.
Ninguna guía es superior por sí sola; la práctica óptima combina la claridad operativa de NICE, el marco fisiológico y por subgrupos de ESPGHAN, y la disciplina de evidencia de ASPEN (4).
La cantidad de grasa, proteína y energía administrada en la primera semana de vida tiene efectos a largo plazo en crecimiento y neurodesarrollo. No es solo un puente hasta la vía enteral. Sin embargo, persisten vacíos importantes de evidencia: composición ideal de aminoácidos y lípidos, dosis óptima en subpoblaciones (retraso del crecimiento intrauterino, encefalopatía hipóxico-isquémica, cardiopatías, hernia diafragmática), y variabilidad significativa entre Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (5).
Puntos clave en la nutrición parenteral neonatal
- Iniciar NPT sin demora cuando la vía enteral es claramente insuficiente
- Aminoácidos y lípidos tempranos, sin retraso innecesario
- Glucosa titulada según tolerancia individual, no por fórmula fija
- Vitaminas y oligoelementos desde el inicio
- Vigilancia estrecha de alteraciones electrolíticas y complicaciones hepáticas o de catéter (4).
Aportes de las guías actuales sobre nutrición parenteral neonatal

- Punto clave: aumentar aminoácidos y lípidos —no solo reducir glucosa— disminuye episodios de hiperglucemia (balance de macronutrientes, no solo la glucosa aislada)
- Insulina de rutina: NO recomendada
- Los prematuros no sintetizan endógenamente varios aminoácidos (cisteína, tirosina, glicina, arginina, prolina, asparagina, glutamina)
- Taurina: mejora absorción de grasa
- Iniciar lípidos el primer día de vida es seguro y recomendado: 1–1.5 g/kg/día, avanzar 0.5–1 g/kg/día hasta 3 g/kg/día de mantenimiento
- Infusión continua en 24 h, con protección de la luz (evita peroxidación de los lípidos) (5).
Controversias clínicas
- Dosis máxima de aminoácidos: dosis más altas no mejoran neurodesarrollo ni crecimiento. Mensaje clave: “más no es mejor”.
- Neonato a término críticamente enfermo: NPT tardía (día 8) redujo infecciones y aceleró el alta de UCIP, con más hipoglucemia. Aquí sí hay desacuerdo real entre NICE (proactiva) y Europa (cautelosa).
- NPT estandarizada vs. individualizada — NICE la recomienda de rutina; ASPEN es reservada
- Interpretación de triglicéridos — no hay umbral universal; un valor elevado no debe llevar automáticamente a suspender lípidos.
- Emulsiones lipídicas mixtas / con aceite de pescado: SMOFlipid y Omegaven reducen colestasis (4).
Nutrición parenteral en situaciones clínicas neonatales especiales
- Neonato a término críticamente enfermo: individualizar, no protocolizar
- Prematuro extremo: vigilar fósforo/potasio/magnesio al escalar aminoácidos; avance cauteloso de glucosa
- NPT prolongada (>2 semanas) / falla intestinal: priorizar prevención de colestasis, considerar emulsiones con aceite de pescado
- Escalamiento agresivo de macronutrientes: siempre debe acompañarse de vigilancia bioquímica igualmente agresiva (riesgo de síndrome tipo realimentación) (4).
Poblaciones especiales y actuales recomendaciones. (5)

Conclusiones sobre la nutrición parenteral neonatal
La NPT neonatal debe verse como un puente hacia desenlaces significativos: crecimiento, perímetro cefálico, salud hepática, neurodesarrollo y no solo como una prescripción bioquímica.
La administración de nutrientes en los primeros días de vida no solo afecta el crecimiento, sino también el desarrollo orgánico, la función y la programación metabólica que influyen en los desenlaces de salud a largo plazo.

